Capítulo 13.

El noticiero empezó a las 6:58. Pablo Emilio Santís observaba desde la vista privilegiada de su mirador, como los últimos rayos del sol sabanero se extinguían en el horizonte, al tiempo que las luces de la ciudad empezaban a encenderse en una sincronía casi musical. Desde allí escuchó los titulares, procesos de paz, tragedias naturales del otro lado del mundo y lo que él estaba esperando.

“Y en Sincelejo, se capturó a Antonio Cabrero Parker, ex representante a la cámara por el Departamento de Sucre y que se presume responsable de la explosión de dos artefactos explosivos en la Universidad de Sucre, que dejó 4 muertos y 26 heridos.”

Escuchó el resto de los titulares: sólo tonterías de fútbol y farándula que nada tenían que ver con su felicidad. Sonreía, estaba tan contento que no necesitó acompañarse ni de sus cigarrillos de cajetilla roja, ni de ninguna clase de licor para sentirse completamente extasiado. Espero con calma, mientras veía el espectáculo de las luces en la ciudad, hasta que finalmente a las 7:17 llegó el momento que esperaba.

“Y tenemos noticias desde Sincelejo, en el departamento de Sucre donde se presentó la primer captura luego de la explosión de dos artefactos explosivos en el campus de la Universidad de Sucre, donde murieron 4 personas y otras 26 más resultaron heridas. Vamos de inmediato a Sincelejo, con Audrey Arizábal que nos tiene la información de primera mano… Audrey. ¿A quién capturaron? ¿Y qué pruebas tienen en su contra?”

“Así es Jorge Carlos, se trata nada más y nada menos que del ex representante a la cámara por el departamento de Sucre, Antonio Cabrero Parker, que se desempeñó en ese cargo en la pasada legislatura y de quien se dice tiene fuertes vínculos con el ex Senador Rogelio Palmira, actualmente paga condena por los delitos de secuestro, concierto para delinquir, narcotráfico, corrupción y tráfico de influencias  en la Cárcel Nacional Modelo de Bogotá. Precisamente esta mañana se conocieron una serie de grabaciones que fueron filtradas a la red social facebook, donde se escucha claramente a Cabrero planificando el ataque en la Universidad con el propósito de entorpecer la posesión del señor Pablo Emilio Santís como rector en la Universidad de Sucre. El recién elegido rector entregó declaraciones a la prensa en las horas de la tarde, revelando aún más detalles de este crimen atroz que sacudió a la ciudad de Sincelejo, aquí lo tenemos en su conversación con los medios”

“Y no son sólo las grabaciones”  decía Santís, viéndose a sí mismo en la pantalla del televisor, rodeado de micrófonos “Ya mismo le voy entregar a la fiscalía y a la prensa un video donde se puede ver claramente que el responsable de poner las bombas en la Universidad, es nada más  y nada menos que un hombre nefasto llamado John Jairo Vides, que trabajo 8 años para el señor Cabrero como su chofer y guardaespaldas”

“Así es, Jorge Luis, nosotros tuvimos acceso al video entregado por el señor Rector, en el que se puede ver la imagen de un hombre colocando una bolsa negra, justo en uno de los puntos donde estallaron los artefactos y pudimos comprobar que en efecto el sujeto que allí se ve, había trabajado para el ex representante Cabrero como su hombre de confianza, al parecer se habría disfrazado para entrar a los terrenos de la universidad. El rector también nos comentó que las clases se reanudarían mañana mismo y que para conmemorar la memoria de las víctimas se llevaría a cabo una fogata por las horas de la noche en la cancha de fútbol de la universidad. No siendo más por el momento, regresamos a estudio en Bogotá… muy buenas noches…”

“Gracias Audrey y…”

Pablo apagó de inmediato el televisor y se sentó en el sofá de la sala con sus brazos abierto, riendo a carcajadas por su éxito. Estaba disfrutando de triunfa a plenitud cuando escucho que alguien aplaudía a sus espaldas.

-Creo que te subestimé, Pablo- dijo Eloisa Sanz mientras golpeaba sus palmas en un gesto de desdén.

Pablo no se sorprendió, desde que eran amantes, él le había asignado una llave para que entrara y saliera de su apartamento cuando gustara.

-¿Por qué no me avisaste que venías?

-Quería darte la sorpresa… es lo justo ¿no? Después de la sorpresa que me diste esta mañana.

-Sabías lo que iba a pasar, yo te lo dije.

-Me dijiste que te respaldara y lo hice, no me imaginé que ibas a meter preso a MI marido- dijo ella inclinándose con suficiente rabia en los ojos como para hundir un portaaviones.

-Sólo hice lo que tenía que hacer.

-Claro, mataste dos pájaros de un solo tiro… quedaste como un héroe con los estudiantes que no van a dudar un solo segundo en recibirte con los brazos abiertos en la universidad y te deshiciste de Toño, hundiéndolo para siempre.

-¿Te molesta lo que sucedió con Toño?

-Claro que sí, yo lo…

-¿Lo qué? ¿Lo amabas? ¿Lo querías? ¿Lo soportabas? Entonces todo lo que me decías a mí que ¡¿Ah?!- dijo Pablo levantándose del sofá y contagiándose del resentimiento de la mujer.

-Al menos me hubieses dicho lo que planeabas hacer.

-¿Para qué? ¿Para qué fueras con él y se lo dijeras todo? Sabes, parte de esto lo hice por ti, para que estuviéramos juntos, bien, solos. Sin ningún peligro. Pero evidentemente yo sólo era un juguetico para ti ¿verdad?

-Eso no es verdad.

-¿Entonces? – Preguntó Pablo tomando a Eloisa de las manos- Vamos a disfrutar este momento, los dos.

-No puedo- dijo ella dejándose llevar por las lágrimas- no puedo ser feliz basándome en la desgracia de otros.

-Que estúpida eres- Pablo soltó a Eloisa con desprecio- ¿Sabes de dónde viene todo el dinero que tu flamante esposo te da todos los meses? Pues de la desgracia de otros, de carreteras que no se hacen, de casas que no se construyen, de comida que se roban… ¿Y me vienes con el cuento que no puedes ser feliz con la desgracia de otros? ¡Hipócrita de mierda!

-¿Eso no es lo que piensas hacer tu también? Robar…

-Puede ser, pero al menos a mi no me van a dar remordimientos como a ti. ¿Sabías que Toño había estado tratando de sabotearme hace tiempos?

-¿De qué hablas?

-Más bien ¿por qué no me dices tú de que hablas? ¿por qué te empezaste a acostar conmigo Eloisa?

-No sé de qué estás hablando… yo mejor me voy.

Pablo agarró a la mujer del brazo y la obligó a quedarse.

-¿Crees que no sé que estabas aquí espiándome, llevándole toda la información que podías a Toño? Mi error fue creer que te habías enamorado de mi… pero a lo mejor fue idea tuya meter a un inflitrado en el grupo de Kike Narváez para convencerlo de amarrarse en el edificio administrativo y dañarme mis aspiraciones ¿no?

-Yo no tuve nada que ver en eso ¡suéltame!

-Yo te quería Eloisa, de verdad, hubiese dado todo por ti, pero… me doy cuenta que sólo eres una basura, una prostituta que no se merece mi cariño. Ahora lárgate de aquí y ni si te ocurra hacer algo en mi contra porque tengo muchas cosas que te pueden afectar querida… ¿crees que no me protegí contra ti?

-Me voy, no tengo nada que hacer aquí- dijo ella saliendo a toda velocidad del apartamento. Lo único que lamento Pablo fue que no le dejara las llaves, para así no tener que cambiar las cerraduras de su apartamento.

Había ido hasta la cocina para servirse un trago cuando sintió que la puerta nuevamente se abrió.

-Te dije que te largaras, que nunca más quería verte por aquí. ¡Largate!

Pero cuando volteó sólo había un negro monumental esperando para propinarle un golpe que lo dejó inconsciente.

Cuando despertó estaba en el mirador, amarrado con cinta a una de las sillas su costosísimo comedor, estaba a punto de gritar cuando vio un arma apuntándole justo en medio de los ojos.

-Grita y date por muerto de una vez, Santís- dijo el senador Rogelio Palmira con sosteniendo con firmeza el arma.

-¿Senador? ¿Usted aquí? ¿Creí que…?

-¿Qué no podía salir de la cárcel? No seas imbécil, yo salgo de esa cárcel cuando a mi me dé la gana. Negro, vamos a darle una lección aquí a mi amiguito Santís.

El negro monumental que lo había golpeado tenía un balde lleno de agua que arrojó entero sobre la cabeza de Santís, hasta dejarlo completamente empapado.

-Pero ¿Qué está haciendo?- preguntó Santís.

-¿Sabes lo que hiciste hoy, Santís? En tu pequeño juego de poderes, hundiste a mi mejor hombre en Sucre, a uno de mi entera confianza ¿para qué? ¿Sabes que va a pasar ahora, Santís? El muchachito ese que estuvo preso, va a salir libre ¿y adivina qué? Todo el mundo lo va a adorar, los estudiantes, sus padres y pronto tendremos a un grupo incontrolable tratando de quitarme MIS VOTOS. Negro.

El negro le arrojó otro baldado de agua a Santís, esta vez la corriente de agua casi lo asfixia.

-Pero por otro lado- dijo Palmira- me gustó lo que hiciste, fue un plan… digamos, perfecto. Te aseguraste la rectoría de la universidad y te deshiciste de tu principal obstáculo para llegar hasta mí. Lástima que no hayas pensado en todo.

-Sí, lo hice, si me deja explicarle, sin que este negro me esté echando agua… le juro por Dios que Kike Narváez no se va a convertir en ningún peligro para usted, créame, Senador, tengo un plan.

Palmira con su monumental gordura se quedó pensativo un momento.

-Negro- dijo el Senador- suéltalo, tengo muchas cosas que hablar con este tipo y ¡Ay de él sino me convence!

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